La Interpretación Ejemplar del Sagrado Corán

Sura Nº 91; Sura ash-Shams (El Sol)

La sura fue revelada en La Meca: consta de quince aleyas.

Contenido y mérito de su lectura

Esta sura, es en realidad la sura de la santificación del alma y de la purificación de lo falso. Ya al comenzar, Dios jura por once elementos importantes de la creación y por su propia e inmaculada Esencia, a fin de confirmar que el triunfo y el éxito dependen de la santificación del alma.

     Y podríamos afirmar que se han compilado en ella, la mayoría de los juramentos del sagrado Corán. Ya al finalizar, se menciona como ejemplo de pueblo rebelde y excedido al pueblo de Zamud, el cual como consecuencia de su abandono de la santificación del alma, se sumergió en desgracia eterna cuando Dios desencadenó sobre sus habitantes un intenso castigo.

La sura culmina haciendo referencia a su exterminio. En realidad, este breve capítulo hace hincapié en una de las más determinantes cuestiones de la vida humana y presenta el sistema de valores dentro del Islam.

A fin de comprender su mérito, basta el siguiente dicho del Profeta (PB):

“Quien lo recita, es como quien da en limosna todo aquello que alcanza a recibir el brillo del sol y la luna.”[1] Por cierto, que este gran mérito es para quien lleve a la práctica el contenido de la Sura y considere la purificación del alma su definitiva responsabilidad.

Sura ash-Shams (El Sol) - Nº 91

Bismil lâhi ar rahmâni ar rahîm

1. Uash shamsi ua duhâhâ

2. Ual qamari idhâ talâhâ

3. Uan nahâri idhâ ÿal lâhâ

4. Ual laili idhâ iagshâhâ

5. Uas samâ’i ua mâ banâhâ

6. Ual ardi ua mâ tahâhâ

7. Ua nafsin ua mâ sauuâhâ

8. Fa alhamahâ fuÿûrahâ ua taquâhâ

9. Qad aflaha man zakkâhâ

10. Ua qad jâba man dassâhâ

11. Kadhdhabat zamûdu bi taguâhâ

12. Idhinba'aza ashqâhâ

13. Faqâla lahum rasûlul lâhi nâqatal lâhi ua suqiâha

14. Fakadhdhabûhu fa 'aqarûha fadamdama ‘alaihim rabbuhum

Bi dhambihim fasauuâhâ

15. Ua lâ iajâfu uqbâhâ

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En el nombre de dios, el compasivo, el misericordiosísimo

1. Por el sol y su matinal esplendor

2. Por la luna, cuando le sigue,

3. Por el dia, cuando la esclarece (a la tierra)

4. Por la noche, cuando la cubre,

5. Por el firmamento y quien lo construyó

6. Por la tierra y quien la dilató

7. Por el alma y quien le ha dado forma armoniosa

8. Y le inspiró su malicia y su piedad,

9. Que será venturoso quien la santifique

10. Y desventurado quien la corrompa

11. Los zamudíes, por su arrogancia, desmintieron (a su apóstol)

12. Cuando el más perverso de ellos se levantó para matar la camella

13. El enviado de dios les dijo: ¡es la camella de dios! ¡no le impidais que beba!

14. Pero le desmintieron y la desjarretaron por lo que su señor les exterminó por su pecado, a todos por igual.

15. Sin temer sus consecuencias.

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La felicidad no es posible sin la santificación del alma

Contando de un modo los juramentos del comienzo de esta sura, serían once, y contando de otro serían siete.

La misma, reúne la mayoría de los juramentos del Corán, a fin de señalar el planteamiento de una cuestión trascendental, una cuestión tan grande como la grandeza de los cielos, la tierra y el sol.

     En primer lugar, desarrollaremos los juramentos y luego analizaremos esa trascendental cuestión a la que son debidos.

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1. Uash shamsi ua duhâhâ

1. Por el sol y su matinal esplendor

Como ya hemos dicho, usualmente los juramentos del Corán encierran dos motivos: uno indica la importancia del tema al cual se están refiriendo y el otro, la importancia de los elementos que son usados como objeto de esos juramentos. Los mismos nos instan a meditar y a reflexionar en la esencia de la creación aproximándonos más a Dios.

El sol, juega el rol más crucial en la vida humana y en la de todos los seres vivientes, puesto que, (amen de ser fuente de luz y calor, dos factores primordiales para la continuación de la vida), también fluyen de él otras fuentes de vida. El soplo de los vientos, las lluvias, el desarrollo de las plantas, la marcha de ríos y cataratas e inclusive el surgimiento de fuentes de energía tales como el petróleo y el carbón se relacionan de algún modo con la luz solar. Si por un solo día se apagara este foco vivificador; la oscuridad, el silencio y la muerte lo abarcarían todo.

El vocablo Duhâ”, significa dilatación de la luz solar y se ha usado para referirse al momento en que el sol sale del horizonte y lo abarca todo con su luz. Por lo tanto, ese momento del día es denominado Duhâ.”

Se enfatiza esta hora del día, debido a que es el momento de la soberanía de la luz solar sobre la tierra.

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2. Ual qamari idhâ talâhâ

2. Por la luna, cuando le sigue,

Según la interpretación de algunos sabios, esta aleya se refiere a la noche de luna llena, es decir, la noche catorce del calendario islámico. En esta noche, la luna aparece inmediatamente después de la puesta del sol y con su luminoso rostro, consolida su soberanía sobre toda la amplitud del firmamento. Debido a su mayor esplendor respecto al resto de las noches, ha sido utilizada como medio de juramento.

También, se ha dado la posibilidad de que señale la constante obediencia de la luna al sol y el provecho que ella saca de la luz de esa fuente. Sin embargo, en este caso particular, la frase “Idhâ Talâhâ” (cuando le sigue), es una explicación de lo anterior y afirma la primera versión.

Algunos otros intérpretes, han expuesto su hipótesis, pero las mismas no serán mencionadas dado su escaso valor.

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3. Uan nahâri idhâ ÿal lâhâ

3. Por el dia, cuando la esclarece (a la tierra)

La palabra “Ÿal·lâhâ” proviene de la raíz “Taÿliah” y se define como aparición o aclaración. Existen discrepancias entre los intérpretes acerca del pronombre “HA” (la) que acompaña la palabra “Ÿal·lâhâ”. La mayoría, considera que se refiere a la tierra o el mundo. Es cierto que las aleyas precedentes no mencionan a la tierra, sin embargo por su estructura, es obvio que se refiere a ella. Entonces la interpretación exacta de la aleya sería: “Por el día, cuando esclarece la tierra.”

La minoría cree que el pronombre se refiere al sol. Entonces se interpretaría: “Por el día, cuando esclarece al sol.” En verdad, es el sol el que esclarece al día, aunque en sentido figurado puede decirse lo contrario.

No obstante, la primera interpretación es la más adecuada. De todos modos, jurar por este fenómeno celestial implica su extraordinario efecto sobre la vida de todos los seres humanos, siendo que el día es la clave de la marcha, el movimiento y la vida. En general, todos los intentos y esfuerzos de la vida cotidiana se efectúan a la luz del día.

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4. Ual laili idhâ iagshâhâ[2]

4. Por la noche, cuando la cubre,

Con todas sus bendiciones y efectos, la noche regula la temperatura de la luz solar que se impuso durante el día y brinda paz y descanso a los seres vivientes. Obviamente que si el sol brillara sin cesar y no existiera la oscuridad de la noche, no habría existido tal sosiego y la ardiente temperatura solar lo aniquilaría todo, inclusive, si el sistema diurno y nocturno fuese al revés de como es, surgiría el mismo inconveniente. En la luna, cada noche dura dos semanas de las terrenales y cada mediodía la temperatura alcanza los 300º C. Ningún ser viviente que conozcamos resistiría tales condiciones.

Durante la noche, la temperatura desciende bruscamente y cualquier criatura se congelaría y moriría; es un llamado de atención que en las aleyas precedentes, los verbos estén en pasado y que en éste se encuentren en presente.

Este cambio, posiblemente se deba a que fenómenos tales como la aparición del día y la noche, no ocupan un período particular, sino que incluyen al pasado, el presente y el futuro. Así se esclarece la generalidad de estos fenómenos a lo largo de los tiempos.

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5. Uas samâ’i ua mâ banâhâ

5. Por el firmamento y quien lo construyó

Con semejante majestuosidad, la creación del cielo es una de las mayores maravillas y la construcción y aparición de los astros y el sistema que rige sobre ellos, es otra maravilla más. Y ciertamente que más importante es aún Quien lo creó.[3]

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6. Ual ardi ua mâ tahâhâ

6. Por la tierra y quien la dilató

La tierra, es la cuna de la vida humana y de los seres vivientes en general. Ella con todas sus maravillas, con sus montañas, sus mares, sus valles, sus bosques, sus campos, sus ríos, sus minas y lo que de ellas se extraen, cada uno a pesar de su individualidad, es una de las maravillas divinas y es un signo de sus señales. Y ciertamente más elevado y más exaltado aún es su Creador, que la extendió y la dilató.

La palabra Tahâhâ”, proviene de la raíz Tahwû” y significa dilatación, extensión. También se la emplea como empujar, alejar, eliminar. En este caso es el primer significado el que debe tomarse en cuenta, puesto que la tierra en su origen se encontraba bajo el agua, gradualmente las aguas fueron absorbidas por ella, ésta se secó y se dilató. Este acontecimiento se denomina en idioma árabe “Dahwul ard”; luego la tierra, adoptó una forma ondulante que la hacía inhabitable. Las torrenciales y continuas lluvias la allanaron haciéndola paulatinamente habitable y posibilitando así la agricultura.

Algunos otros intérpretes, creen que la expresión Tahwû”, señala el movimiento o rotación de la tierra alrededor del sol, considerando que uno de sus significados es empujar. Esto indicaría uno de los dos movimientos de la tierra o ambos (rotación y traslación).

Y al final de los juramentos dice:

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7. Ua nafsin ua mâ sauuâhâ

7. Por el alma y quien le ha dado forma armoniosa

El ser humano es, sin duda, el compendio de la creación, la síntesis del universo terrenal-celestial, la flor más sobresaliente de la florida cesta del universo.

Esta extraordinaria creación colmada de maravillas e incógnitas, goza de tal importancia, que Dios la toma por objeto de un juramento en el cual se incluye además a Sí Mismo.

Existen dos posibilidades: Que “Nafs” (alma), signifique alma humana, o signifique cuerpo y alma unidos. Los intérpretes han dado respecto al tema diversas opciones; si se refiere al alma independientemente del cuerpo, el significado de “Sauuâhâ”, sería “elaboración y regulación de las capacidades espirituales del ser humano”, incluyendo los cinco sentidos y la capacidad de la razón, memorizar, trasladarse, imaginar, innovar, amar, tener voluntad, decidir y todo aquello que se plantea en la ciencia del alma.

Y si se refiere al alma y al cuerpo en su conjunto, incluye a todos los prodigios del cuerpo y sus diversos procesos, que pueden estudiarse con amplitud en Fisiología (estudio de las funciones de los órganos) y Anatomía.

Naturalmente, el Generoso Corán ha utilizado este vocablo con sus dos significados. En el caso de que signifique alma, tenemos como ejemplo el siguiente versículo: “Dios recoge a las almas (anfus) en el momento de su muerte” (39:42). Y el versículo que citaremos a continuación se refiere a alma y cuerpo unidos: “Moisés dijo: ¡Oh Señor mío! ¡por cierto que he matado a un hombre (nafsan) de ellos y temo que me maten!.” (28:33)

Como se observa, la palabra “Nafs”, ha sido utilizada en ambos casos. A pesar de que no está especificado, es probable que en el versículo en cuestión, se incluyan ambos significados, dado que así como las maravillas del poder de Dios están en el cuerpo, también están en el alma.

En gramática árabe, existen dos tipos de vocablos: 1) “Ma'rifah”: palabra determinante y 2) “Nakarah”: palabra indeterminada que encierra una incógnita.

El vocablo “Nafs”, ha sido utilizado en la forma indeterminada y posiblemente indique la majestuosidad y la importancia del alma, una majestuosidad superior a lo imaginable, y colmada de incógnitas que la representan como un ser desconocido. Esta última, es una expresión de algunos grandes científicos contemporaneos que llegaron a denominar al hombre “Ese ser desconocido”.

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8. Fa alhamahâ fuÿûrahâ ua taquâhâ

8. Y le inspiró su malicia y su piedad,

Sí, cuando su creación fue perfeccionada, Dios le enseñó al hombre lo bueno y lo malo para que así, se convirtiera en un ser conciente de su malicia y su bondad. Dependiendo de su elección, el hombre puede superar a los ángeles o convertirse en inferior a los animales feroces y hasta puede llegar a ser: “Bal hum adal·l” (son aún más inferiores que las bestias) y ya depende de su voluntad y elección cuál de los dos caminos elegirá.

La palabra “alhamahâ”, proveniente de la raíz “ilhâm”, que significa tragar o beber, aunque ha sido utilizada a fin de definir lo que Dios inspiró al alma humana. Otras veces, ha sido utilizada con el significado de revelación (“uahî”).

Los intérpretes, creen que existe una diferencia entre “Ilhâm” y “Uahî” ya que en la primera, el receptor no conoce la procedencia de lo inspirado, mientras en la segunda el receptor sabe de qué modo y de parte de quién le ha llegado el mensaje.

La palabra “Fuÿûr”, proviene de la raíz “Faÿr” y significa hacer una extensa abertura. Esto, dado que el alba descorre la cortina de la noche. Cometer pecados, abre la cortina de la devoción y es por eso que aquí se empleó la palabra “Fuÿûr”.

Naturalmente, el objetivo de esta palabra dentro de la aleya en cuestión, es hacer notar los factores y los caminos que llevan al hombre a cometer actos ilícitos.

El vocablo“Taquâ”, proveniente de la raíz “Uiqâiah”, significa cuidar, proteger; la misma, aconseja al ser humano cuidarse y alejarse de la maldad, los vicios y lo ilícito.

Es preciso advertir, que el sentido de la aleya no es que Dios creó los factores de la malicia y la piedad en el seno del alma humana, factores que lo llevan a lo ilícito, la malicia y la ruptura de los velos del pudor y la castidad; factores que lo llevan a la bondad y la beneficencia, así como algunos lo creyeron y consideraron a la aleya como una prueba de existencia de contradicción en el interior del hombre. Por el contrario, Dios lo instruyó sobre estas dos realidades o según una conocida expresión: “Dios le señaló el camino real y el camino del abismo”.

Como ejemplo de ello, citamos aquí la aleya 10 de la Sura al-Balad (la ciudad): “Y le indicamos los dos caminos”.

En otras palabras, Dios ha dotado al hombre de la fuerza necesaria para poder discernir; a través de su razón y su naturaleza innata, Él concibe cuál es el camino del bien y cuál el del abismo; por lo tanto, algunos intérpretes han dicho que esta aleya, señala la cuestión de “husn ó qubh ‘aqlî” (juicio del intelecto en cuanto al bien y al mal), que Dios ha otorgado a los hombres la capacidad de percibirlo.

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9. Qad aflaha man zakkâhâ

9. Que será venturoso quien la santifique

La palabra Zakkâhâ”, proviene de la raíz “Tazqiah” y significa crecer y hacer crecer. El vocablo Zakât”, es su sinónimo. Dijo el Imam ‘Alî (P): “Los bienes disminuyen haciendo caridad y la ciencia se acrecienta (“iuzakku”) cuando se transmite”.[4] Posteriormente ha sido utilizada también como purificación y santificación; tal vez porque la purificación de las faltas es un factor de crecimiento y elevación. Es posible que la aleya en cuestión, encierre ambos significados. Sí,la felicidad pertenece a quien santifique su alma y la haga crecer purificándola de lo satánico, del pecado, la rebeldía y la incredulidad. En verdad, la santificación es un evento trascendental en la vida humana: si se logra, se alcanza la felicidad y si no, sólo se encuentra desventura e infortunio.

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Ahora continúa con el grupo opuesto:

10. Ua qad jâba man dassâhâ

10. Y desventurado quien la corrompa

La palabra “Jâba”, proviene de la raíz “Jaibah” y significa estar decepcionado, frustrado y fracasado.[5] La palabra “Dassâhâ”, proviene de la raíz “dasa” y se define como esconder, ocultar, meter (a la fuerza).

Dice el Generoso Corán respecto a lo que se hacía en la época de la ignorancia (enterrar vivas a las hijas): “Se oculta de su pueblo por la deshonra que le fue anunciada; ¿la dejará vivir con la vergüenza o la enterrará viva (la meterá en la tierra con aborrecimiento)? (am iadussuhu fit-turâb)”.[6]

“Dasîsah”, significa maquinación, confabulación, conspiración y en general todo acto que oculta algo perjudicial.

Algunas veces, se ha dicho que esta expresión insinúa la corrupción y el pecado, ya que los timoratos y benevolentes se muestran a la sociedad sin ocultarse, mientras los corruptos y pecadores a menudo lo hacen.

Se ha transmitido que los árabes generosos, acampaban en tierras elevadas y por la noche encendían fogatas a fin de que los necesitados acudieran a ellos y aprovecharan su generosidad. En contraposición, los mezquinos acampaban en zonas bajas, para no ser molestados. Otras versiones, afirman que el sentido de la aleya es que los pecadores se esconden entre los benevolentes o que ocultan su espíritu humanitario entre pecados y rebeldías.

Otra versión dice, que se refiere a aquellos que ocultan los pecados en sus almas, o esconden su alma o identidad humana entre pecados y desobediencias. En todos los casos, la aleya se refiere a mancharse de pecados y actos satánicos y justamente esto, es el punto apuesto a la santificación. No existe ningún obstáculo para que el amplio contenido de la aleya, abarque todos estos significados.

Así es como se diferencian los victoriosos de los fracasados y el balance de la evaluación de ambos grupos, no es nada más que la santificación del alma y la obediencia a Dios, o el mancharse con los diversos tipos de pecados y desobediencias. Dijeron el Imam Al-Bâqer (P) y el Imam As-Sâdeq (P) respecto a la interpretación de esta aleya: Qad aflaha man tâ'a ua qad jâba man ‘asâ - “Será venturoso quien haya obedecido y desventurado quien haya desobedecido.” [7]

Se relata que cuando el Enviado de Dios (PB) recitaba la aleya: “Será venturoso quien la santifique...” se detenía y suplicaba así: “¡Oh Dios mío! regala a mi alma la devoción, Tú eres su guía y su soberano, y santifícala puesto que Tú eres el mejor de los santificadores!”.[8]

Este ruego, nos demuestra que el tránsito de este camino lleno de curvas y quebradas ni siquiera es posible para el Profeta, si no cuenta con la ayuda y el auxilio divinos, es decir, que los pasos, los deben dar los siervos y la confirmación proviene de Dios.

Dijo el Profeta (PB) refiriéndose a ambas aleyas: “Fue venturosa el alma que Dios santificó y desventurada la que Él privó de toda beneficencia.” [9]

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Conclusiones:

1.- Relación existente entre los juramentos del sagrado Corán y su resultado:

¿Qué relación existe entre los juramentos en sí y la realidad por la cual se jura?

Creemos que el objetivo de Dios Altísimo es comunicarnos lo siguiente:

“Yo he preparado todos los medios materiales y espirituales para que vosotros, los humanos, alcancéis la felicidad y el bienestar. A través de la luz solar y la lunar, he iluminado el escenario de vuestras vidas y por el sistema del día y la noche he regulado vuestro trabajo y vuestro descanso, el movimiento y el reposo. He preparado a la tierra en cada aspecto para vuestra vida y os he creado el alma con todas las capacidades necesarias. Os he otorgado la viva conciencia y os he inspirado lo bueno y lo malo. Por ello, no tenéis carencia alguna en el tránsito del camino de la dicha; entonces pues, ¿cómo es que no santificáis vuestras almas y os sometéis en cambio a las maquinaciones de Satanás?

2.- El rol que juega el sol en el universo:

Con respecto al sol, debemos referirnos a dos de sus puntos, dado que él es núcleo del sistema solar y el líder de los astros.

a) Referirnos a su majestuosidad a lo que ya nos hemos referido antes.

b) Hablar de sus beneficios y efectos.

Podemos decir brevemente:

1) Todos los seres, necesitan calor y luz y estos elementos vitales están garantizados por este ardiente astro.

2) Todas las materias alimenticias se nutren de la luz solar. Inclusive los seres vivos que habitan las profundidades de los mares, se alimentan de los vegetales desarrollados en la superficie de los océanos gracias a los rayos solares, o si algunos seres se alimentan devorándose entre sí, aún así grupos de ellos se alimentan de plantas vegetales que no se desarrollan sin la luz solar.

3) De algún modo, los colores, la belleza y el esplendor que observamos en la naturaleza, están relacionados con la luz solar y esto ha sido confirmado por diversas ciencias, especialmente por la Física.

4) Las lluvias vivificadoras descienden de las nubes y éstas constituyen el vapor, que se origina como consecuencia del calor solar en la faz de los océanos. Todas las fuentes de agua, son nutridas por las lluvias, ya sean ríos, arroyos, canales o profundos pozos son una bendición emanada de la luz solar.

5) Los vientos moderan el aire, desplazan las nubes e intervienen en la fecundación de los vegetales, trasladan el calor y el frío, y los mismos surgen por el efecto de la luz solar y el cambio de temperatura en los diferentes puntos del planeta. Entonces, ellos también dependen del sol.

6) Los elementos y las fuentes de energía -incluidas las cataratas, los diques levantados en zonas montañosas-, las fuentes de petróleo y las minas de carbón se interrelacionan con el sol y si no fuera por él, no podrían subsistir y todos los movimientos de la faz de la tierra, derivarían en reposo y quietud.

7) La permanencia del sistema solar, es debida a una moderada atracción y repulsión existente entre el sol y los astros que giran a su derredor. De este modo, el sol cumple un efectivo rol en la protección de los astros, en sus respectivas órbitas. Ahora podemos comprender por qué Dios inició su juramento con el sol. También la luna y la luz del día, la oscuridad de la noche y el planeta Tierra, cada uno por su parte, desempeña un papel primordial en la vida del ser humano y demás criaturas. Es por eso, que éstos han sido tomados como objeto de juramento por parte de Dios. Pero lo más extraordinario, maravilloso y misterioso aún, son el alma y el cuerpo humano.

En breve, nos referiremos más detalladamente a la trascendencia de la satisfacción del alma.

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El mortífero fin de los rebeldes

Luego de advertir el final de quienes corrompan su alma, el Corán brinda un evidente e histórico ejemplo, relatando a través de breves, categóricas y significativas frases, el exterminio del rebelde pueblo de Zamud.

11. Kadhdhabat zamûdu bi taguâhâ

11.Los zamudíes, por su arrogancia, desmintieron (a su apóstol)

 “Taguâ” y “tuguiân”, son sinónimos y significan traspasar los límites (rebeldía, tiranía).[10]

Aquí, específicamente significa traspasar los límites divinos y rebelarse contra sus mandatos. El pueblo de “Zamud”, tuvo como exhortador al Profeta Sâleh (P) y fue uno de los pueblos más antiguos de la zona montañosa situada entre el Hiyaz y Sham (Arabia y Siria). Su vida era confortable, poseían un territorio propicio para su desarrollo, con extensa llanura y tierra fértil para el cultivo; sus casas eran sólidas y sus castillos esplendorosos. Sin embargo, ellos no solamente no agradecieron semejantes mercedes, sino que se sublevaron y desmintieron a Sâleh (P), burlaron los signos divinos, hasta que Dios los aniquiló enviando una centella celestial.

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12. Idhinba'aza ashqâhâ

12. Cuando el más perverso de ellos se levantó para matar la camella

     La palabra “Ash·qâ”, se define como el más perverso y cruel y aquí se refiere al hombre que mató a la camella de Zamud, que había aparecido como milagro para aquel pueblo.

Naturalmente desjarretándola; ellos declararon la guerra contra aquel profeta divino. De acuerdo a lo dicho por intérpretes e historiadores, el desjarretador fue Qaddâr Ibn Sâlef. Se relata que preguntó el Profeta (PB) al Imam ‘Alî (P): “¿Quién es el más perverso de los primeros?” -respondió: “El que desjarretó a la camella de Sâleh (P).” El Profeta (PB) le dijo: “Has dicho la verdad” “¿Y quién es el más perverso de los últimos?” -respondió Imam ‘Alî (P): “¡No lo sé, oh Enviado de Dios!”. - Dijo entonces el Profeta Muhammad (PB): “Es quien te golpeará aquí (y señaló su fontanela.)[11]

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13. Faqâla lahum rasûlul lâhi nâqatal lâhi ua suqiâha

13. El enviado de dios les dijo: “¡es la camella de dios! ¡no le impidais que beba!”

La palabra “Rasûlul·lâh”, habla del Profeta Sâleh (P) y la expresión “Nâqatal·lâh”,[12] indica que la camella no era un animal ordinario, sino un milagro y una viva prueba de la veracidad de la convocatoria de Sâleh (P).

Según un famoso dicho, la camella de Sâleh (P) habría salido del corazón de la roca de una montaña, a fin de que fuera un prodigio frente a los denegadores impertinentes. Encontramos en otras aleyas del Corán, que el Profeta (P) les había comunicado que el agua potable debía ser compartida con el animal. Un día, le correspondía beber a la camella y otro día a los habitantes del lugar. Cada cual debía aprovecharla en el turno que le correspondía sin necesidad de molestar a otros.

“Y anúnciales que el agua deberá ser compartida entre ellos y ella y que cada cual tendrá su turno.” (Corán 54:28)

Sâleh (P), había enfatizado además que si la molestaban, el castigo divino los azotaría.

“Y no la maltratéis porque os azotará el castigo del día terrible.” (Corán 26:156)

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La aleya que citamos a continuación, refiere que este pueblo rebelde no consideró las palabras, ni las advertencias de este gran profeta y desjarretó a la camella.

14. Fakadhdhabûhu fa 'aqarûha

14. Pero le desmintieron y la desjarretaron

El vocablo “‘Aqarûhâ”, proviene de la raíz “‘Uqr” y significa principio, base o raíz de algo, pero cuando se atribuye a la camella, significa desarraigar y hacer perecer. Algunos han afirmado que significa desjarretar, es decir, cortar las extremidades del animal y dejarlo hasta que muera.

Debemos tener en cuenta, que a pesar de haber sido el acto, realizado por una sola persona (a la que Dios denomina como “el más perverso”), la aleya en cuestión lo atribuye a todos los rebeldes del pueblo de Zamud. “‘Aqarûhâ”, es el plural de “‘aqara” y se debe a que el resto, de un modo u otro participó en el desjarretamiento, puesto que este tipo de confabulaciones, generalmente primero es planeado por un grupo y luego llevado a la práctica por una o más personas. En segundo lugar, como el plan se concreta como consecuencia de la satisfacción y la confirmación del resto, esto es motivo de su participación. Sentirse satisfecho por lo que otro cometió, es como participar en el resultado del acto cometido.

He aquí un elocuente y expresivo dicho del Príncipe de los creyentes (P): “A la camella de Zamud sólo un hombre la desjarretó, sin embargo Dios incluyó a todos en su castigo por su asistencia y satisfacción. Entonces dijo Dios, Alabado Sea: “Entonces la desjarretaron y se volvieron arrepentidos (pero no les benefició su arrepentimiento)”.[13]

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Tras la desmentida y la intensa oposición, Dios los castigó de tal modo, que no quedó de ellos vestigio alguno.

Continúa la aleya:

Fadamdama ‘alaihim rabbuhum Bi dhambihim fasauuâhâ

Por lo que su señor les exterminó por su pecado, a todos por igual.

Entonces la centella, se precipitó sobre el lugar y en breves instantes hubo tal terremoto, que todos los edificios se desmoronaron y todo se allanó convirtiendo sus casas en sus propias tumbas.

“Damdama”, de la raíz “Damdamah”, algunas veces significa hacer perecer, otras veces castigo y penitencia total y otras: aplastar, moler y desarraigar. También puede definírsela como cólera, abarcar o incluir...[14]

La aleya, puede abarcar todos estos significados puesto que el gran castigo emanó de la cólera divina; hizo perecer, aplastó, convirtió en polvo y lo desarraigó completamente. La palabra “Sauuâhâ”, viene de la raíz “Taswiah”; posiblemente signifique allanar, puesto que las casas y las tierras de Zamud fueron arrasadas y allanadas por el terremoto, que se produjo como consecuencia de la centella. También puede que signifique acabar de una sola vez con todo, o igual castigo para todos de tal modo que nadie quede con vida. En este caso también es posible reunir el conjunto de los significados.

Podemos comprender de esta aleya, que el castigo que les sobrevino fue el resultado de sus pecados. El cómputo de Dios fue justo y sabio.

Dicen las páginas de la historia, que la mayoría de los pueblos se arrepentían cuando veían que el castigo se aproximaba. Extrañamente afirman los dichos, que cuando el pueblo de Sâleh (P) descubrió las señales del castigo, buscaron a Sâleh (P) para matarle.[15] Éste, es un signo más de la intensidad de su rebeldía para con Dios y su profeta. Por ello el Altísimo, aniquiló a todos y salvó a Sâleh (P) y su familia.

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Dice la última aleya como categórica advertencia a todos aquellos que siguen su línea:

15. Ua lâ iajâfu uqbâhâ

15. Sin temer sus consecuencias.

Son muchos los hombres que tienen poder para castigar, a pesar de que temen las consecuencias y las reacciones que sus castigos puedan causar. Éste, es precisamente, el motivo por el cual no aprovechan sus poderes como quisieran. O, en otras palabras, su poder va acompañado de impotencia, a su ciencia la acompaña la ignorancia, puesto que temen no poder enfrentar sus consecuencias, pero Dios el Omnipotente, el Altísimo, cuya ciencia abarca todos esos asuntos, sus efectos y sus consecuencias y Su Poder no está mezclado con ninguna debilidad, no teme las consecuencias de Sus obras. Él hace Su voluntad con todo poder y autoridad. Los rebeldes tendrían que reflexionar en los resultados de sus hechos y cuidarse de no ser objeto de la ira divina.

La palabra “Uqbâ” significa fin, conclusión y término de un hecho. El pronombre “hâ”, que acompaña a “Uqbâ” vuelve a “Damdama”, que como habíamos dicho, significa hacer perecer.

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Conclusiones:

1. Síntesis de la historia de Zamud:

Este pueblo, vivía en un territorio situado entre Medina y Sham (Siria) y se llamaba “Uâdi-ul qurâ”. El mismo, profesaba la idolatría y estaba inmerso en el pecado.

Se levantó de entre ellos Sâleh (P) , el gran Profeta de Dios, Él procuró orientarlos y salvarlos, pero ellos no solo no abandonaron la idolatría, sino que persistieron en su rebeldía; solicitaron un milagro y Dios, extraordinaria y maravillosamente, hizo salir una camella del seno de una montaña. A fin de probarlos, ordenó que compartieran el agua con ella. Algunos dichos, afirman que los días que no les tocaba beber agua, aprovechaban la leche de la camella. Pero ni siquiera este gran milagro, disminuyó su impertinencia e insolencia. Además, planearon eliminar a la camella y asesinar a Sâleh (P), ya que lo consideraban una molestia y obstáculo en la satisfacción de sus deseos.

Como hemos mencionado, la camella fue desjarretada por un hombre malvado y cruel y ésta fue en realidad una declaración de guerra contra Dios.

Eliminando a la camella, ellos deseaban apagar la luz de la orientación. Sâleh (P), les anunció que estuvieran durante tres días en sus casas y que disfrutaran de todo lo que tenían del modo que quisieran, como indicio de que el castigo de Dios los azotaría luego de ese lapso. (Corán 11:65)

Esos tres días, fueron un plazo para la meditación y la reflexión; era la última oportunidad para el arrepentimiento. No obstante no reflexionaron, por el contrario acrecentaron su rebeldía. Allí, fue cuando el castigo divino los exterminó y la centella destruyó sus ciudades. Todos cayeron en sus casas y hallaron la muerte.

“Y la centella fulminó a los inicuos y amanecieron yacentes en sus hogares” (Corán 11:67)

“Todo quedó como si nunca hubiese sido habitado ni tan solo por un instante” (Corán 11:66)

Dios salvó a Sâleh (P) y a sus fieles.[16]

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2. “El más perverso de los primeros y el más perverso de los últimos”:

Un grupo de grandes sabios de ambas escuelas islámicas, entre los cuales podemos mencionar a Za‘labî, Uâhedî, Ibn Mardauaih, Jâtib Bagdadî, Tabarî, Muselî y Ahmad Hanbal relataron de ‘Ammar Iâser, Yaber Ibn Samurah y ‘Uzmân Ibn Suhaib que oyeron del Profeta (PB) el siguiente relato:

“¡Oh ‘Alî! el más perverso de los primeros es el que mató a la camella de Sâleh (P) y el más perverso de los últimos es quien te asesinará”.

Y otros dichos añaden: “...quien teñirá tu barba con la sangre de tu cabeza”.[17]

En realidad, existe semejanza entre Qaddâr ibn Sâlef y ‘Abdurrahmân Ibn Mulÿam Moradî, pues ninguno de ellos tenía enemistad personal contra sus víctimas, sino que sus objetivos eran apagar la luz de la verdad y eliminar el signo divino.

Así, como tras lo sucedido con la camella de Sâleh (P), el castigo divino invadió aquel pueblo rebelde y desobediente, tras el trágico martirio del Príncipe de los creyentes (P), los musulmanes fueron el blanco de los más dolorosos castigos soportados bajo el dominio del tirano y opresor gobierno de Banî Umaîiah. El libro “Shauâhid at-Tanziî” del autor Hâkim Haskanî, relata numerosos dichos que confirman lo trascrito.[18]

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3. La santificación del alma, una espléndida y divina tarea:

     Cuanto más categóricos y numerosos son los juramentos del Corán, más trascendente es aquello que se toma por objeto.

     Tenemos certeza, de que los más amplios y enfáticos juramentos se encuentran en esta Sura, especialmente porque reitera tres veces la inmaculada esencia de Dios.

Al término de los juramentos, el Corán hace hincapié en que la felicidad, es el resultado de la santificación del alma y su abandono trae como consecuencia el fracaso y la desgracia. A través de esta aleya, el Corán nos anuncia la más trascendente cuestión de la vida del hombre: su felicidad, no depende de sus fantasías e ilusiones, no se consigue con bienes, riquezas o fama, no depende de los actos de otras personas, (como creen los cristianos que su triunfo está garantizado por el sacrificio de Cristo), sino que depende de la purificación y la exaltación del alma y el espíritu, a través de la fe y la acción benevolente.

Tampoco la desgracia y el fracaso del hombre se deben al destino, ni los actos ajenos son sus causantes. Solo son el resultado de su corrupción y su desvío del camino de la devoción.

Relata la historia, que cuando la esposa del gobernador de Egipto (Zulaija), vio a Iûsuf ponerse al frente de los tesoros de su país y ser nombrado gobernador, lo visitó y le dijo: “Ciertamente la avaricia y la concupiscencia, convierten a los reyes en esclavos y la paciencia y la devoción convierten a los esclavos en reyes”. Entonces agregó Iûsuf: “Dijo el Dios Altísimo: “Ciertamente quien teme a Dios y persevera sabe que Dios jamás frustra la recompensa de los benefactores.” (Corán 12:90)[19]

Y este mismo hecho, también fue relatado de la siguiente manera: La esposa del gobernador, se hallaba sentada frente al lugar por el cual Iûsuf pasaba. Le dijo: “Alabado sea Dios, que por su desobediencia convirtió a los reyes en esclavos y a los esclavos, por su obediencia, en reyes”.[20]

Sí, en definitiva, ser esclavo del ego convierte al hombre en un verdadero esclavo, mientras la devoción y la santificación del alma lo lleva al dominio de toda la creación. Son muchos los que, por su obediencia a Dios, alcanzaron el rango de “Wilâiah takuînîah” (poder sobre la creación). Este tipo de personas puede, obviamente con la anuencia de Dios, influir en los sucesos del universo a través de milagros y actos extraordinarios.

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¡Oh Dios nuestro! Sé Tú nuestro apoyo y auxilio en la lucha contra la concupiscencia.

¡Oh Credor nuestro! así como nos han inspirado la malicia y la piedad otórganos éxito en el aprovechamiento de lo bueno.

¡Oh Señor nuestro! las maquinaciones de Satanás en el alma humana son ocultas y misteriosas,

¡Haz pues que las descubramos!

¡Así sea, oh Señor de los universos!

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Fin de la Sura ash-Shams

Fuente: La Interpretación Ejemplar del Sagrado Corán- tomo 27, Editorial Elhame Shargh

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[1] Maÿma‘ al-Baiân, t. 10, p. 496.

[2] Respecto a qué hace referencia el pronombre de “Iagshâhâ” (ها = = ella), hay dos hipótesis: 1) que vuelve a la tierra, ya que la noche se asemeja a una cortina que cae sobre la faz de la tierra, y 2) que vuelve al “sol”, ya que la noche también es como una cortina que cubre la faz del sol. Naturalmente en este caso tiene un sentido figurado ya que en realidad la noche no cubre al sol. Si en la aleya anterior consideramos que el pronombre vuelve a la tierra, en esta aleya también debe ser así y si decimos que vuelve al sol en la anterior aleya, entonces en esta aleya también se refiere al sol.

[3] Ya que generalmenteما (mâ) en el idioma árabe se utiliza para seres irracionales (objeto y animales) y no es adecuada su utilización para Dios, el Sabio y Prudente; por lo tanto, algunos se vieron obligados a tomar a “mâ” como mâ masdaríah (la partícula del infinitivo) y no mausulah (pronombre relativo), y en este caso el significado de la aleya sería: “Por el firmamento y su estructura”. Pero teniendo en cuenta las siguientes aleyas: “Por el alma y quien le ha dado forma armoniosa y le inspiró su malicia y su piedad”, nos vemos obligados a tomar a “mâ” como mausulah (pronombre relativo) y que señale la Pura Esencia de Dios, el Creador de los Cielos. Y el empleo y utilización de “mâ” respecto a los individuos racionales tiene antecedentes, al igual que la aleya 3 de la Sûra An-Nisâ’:  “fankihu ma taba lakum minan-nisa’”. (Casaos con las mujeres que os gusten) Algunos intérpretes creen que la expresión “mâ” ha mencionado el origen del universo como ambiguo para que luego, a través del estudio y la reflexión, conociera su conocimiento y sabiduría y el ما (“mâ” = algo) se convierta a من (“man” = quien). No obstante la primera interpretación es más correcta.

 

[4] Nahÿ al-Balâgah, Máxima nº 147.

[5] Mufradât Râgueb y Qamûs al-Lûgah.

[6] (Corán16: 59)

[7] Maÿma‘ al-Baiân, t. 10, p. 498.

[8]Ídem.

[9] Ad-Durr al-Manzûr, t. 6, p. 357.

[10] De las palabras de algunos linguísticos deducimos que este vocablo tiene dos raíces: “Tagwâ” y “Tagaia”. “Tagwâ” deriva de la raíz “Tagwa” y “Tuguiân de la raíz “Taguia”.

[11] Maÿma ‘ al-Baiân, t. 10, p. 499; Tafsîr Qurtubî, t. 6, p. 7168.

[12] “Nâqatal·lâh” tiene vocal “a” (dice “Nâqatal·lâh”, y no “Nâqatul·lâh”) por ser objeto directo de un verbo tácito que sería: “Dharû (dejad) nâqatal·lâh ua suqiâhâ”. Algo parecido ha venido en la aleya 73 de la Sura Al-A‘râf y aleya 74 de la Sura Hûd.

[13] Nahÿ al-Balâgah, Sermón nº 201.

[14] Lisân al-‘Arab, Mufradât Râgueb, Maÿma‘ al-Baiân, y otros.

[15] h al-Baiân, t. 10, p. 446.

[16] Mayores detalles respecto a este tema se hallan en el tomo IX de este libro.

[17] Tafsîr Nûr az-Zaqalain, t. 5, p. 587.

[18] Shawâhid at-Tanzîl, t. 1, pp. 335 a 343.

[19] Mahaÿah al-Baidâ’, t. 5, p. 116.

[20] Ídem., p. 117.

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